LA VERDAD

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sábado, junio 01, 2024

COMO PREPARARNOS PARA EL DIA DEL SEÑOR

 

COMO PREPARARNOS PARA EL DIA DEL SEÑOR



INTRODUCCION

El día del Señor (primer día de la semana) es un día muy importante para el cristiano, ese día los cristianos nos reunimos para adorar a Dios con Salmos, tener comunión y escuchar la exposición de las Escrituras. Los puritanos y presbiterianos siempre pensaban que antes del día del Señor, los cristianos deberían prepararse espiritualmente un día antes, el sábado, para estar listos el día del Señor y obtengamos el mayor beneficio espiritual cuando nos reunimos con el resto de los hermanos.

Para esto vamos a estudiar lo que dice el catecismo mayor de Westminster cap. 17. En forma sucinta y breve, el catecismo nos dice como debemos presentarnos el día del Señor.

P.117. ¿Cómo debe ser santificado el  Sábado  o “Día del Señor”?

 

R.El Sábado o «Día del Señor» debe ser santificado mediante un santo descanso durante todo el día, no sólo de aquellas obras que son pecaminosas en todo tiempo, sino también de aquellas ocupaciones y recreaciones mundanas que durante los demás días son legítimas; deleitándonos en usar todo el tiempo (excepto aquella parte que debe tomarse para usarla en obras de necesidad y misericordia) en el ejercicio de la adoración a Dios, tanto en público como en privado: y, con esa finalidad, debemos preparar nuestros corazones, y con tal previsión, diligencia y moderación, poner en orden y desocuparnos a tiempo de nuestros negocios mundanales, para que estemos más libres y dispuestos para los deberes del Día del Señor.

 

COMENTARIO

Para los puritanos ingleses calvinistas y presbiterianos el “Sabbath” no se refería a la observancia del sábado o séptimo día, sino mas bien al domingo llamado Dia del Señor. Por eso en la literatura de ese tiempo vamos siempre a leer esa palabra para la observancia del Dia del Señor el domingo.  Segundo, vemos que los puritanos y presbiterianos prohibían que ese día los cristianos lo empleen en diversiones y cosas “mundanas,” que no tenían nada que ver con asuntos religiosos. Mas bien, los cristianos deberían de hacer actividades llamadas “obras de misericordia,” es decir emplear el tiempo en adorar al Señor no solamente en las iglesias pero también en las casas: leer las escrituras, oración y cantar los salmos y ayudar al prójimo, enfermos y en necesidad.

Sin embargo, la preparación del Sabbath empieza el día anterior, es decir el sábado en la tarde.

No contentos con la estricta observancia del sábado únicamente, los puritanos y presbiterianos incluyeron el sábado por la tarde entre sus días santos, y en los primeros años coloniales en America estas instrucciones fueron dadas al gobernador Endicott de la New England Plantation Company: 

"Y con el fin de que el Sabeth pueda ser celebrada de manera religiosa, designamos que todos puedan cesar de su trabajo todos los sábados durante todo el año a las tres de la tarde, y que pasen el resto del día catequisando y preparándose para el Sabeth (domingo)según lo indiquen los ministros. "

Cotton Mather escribió así sobre su abuelo, el viejo John Cotton:

 "Comenzaba el sábado, la noche anterior, y para observarlo desde la noche escribió argumentos antes de venir a Nueva Inglaterra, y supongo que fue por razón y práctica que los cristianos de Nueva Inglaterra en general también lo habían estado haciendo de esa forma".

Luego habla de los prolongados servicios religiosos que se celebraban en la casa de los Cotton todos los sábados por la noche, servicios tan largos que, en comparación, los ejercicios del día de reposo debieron parecer un ligero interludio.


Puritanos y presbiterianos prohibieron juegos y toda actividad mundana el Dia del Señor 

Los puritanos así como los presbiterianos entendían que el Dia mismo del Señor se debe de santificar en actividades y acciones espirituales y de caridad a los hermanos y prójimo, pues es el día señalado por el Señor de honrar- su santo Nombre. Durante la semana el cristiano trabaja para proveer a su casa, entonces es un deber por Dios mismo dedicarle un día para adorarles y santificarlo.

En su libro, “El sábado en Nueva Inglaterra Puritana,” Alice Morse escribió,

 “Todos los clérigos de Nueva Inglaterra se mostraron rígidos en la prolongada observancia del domingo. Desde el atardecer del sábado hasta el domingo por la noche no se afeitarían, ni harían barrer las habitaciones, ni hacer las camas, ni preparar la comida, ni lavar los utensilios de cocina ni la vajilla. Tan pronto como comenzaba el sábado, reunían a sus familias y sirvientes a su alrededor… y leían la Biblia, exhortaban, oraban y recitaban el catecismo hasta las nueve en punto, generalmente a la luz de una pequeña “vela” solamente…. Dulce para los peregrinos y para sus descendientes fue el silencio de su tranquila noche de sábado y su quieto y tranquilo sábado, señal para ellos, no sólo del descanso semanal ordenado en la creación, sino del descanso eterno por venir.”

En su libro, “Como observar el Dia del Señor,” el prominente teólogo puritano John Owen (1616-1683) nos da pautas de cómo prepararnos para el Dia del Señor,

          Guía

Meditación. Medita en la majestad, la santidad y la grandeza de Dios. Recordarlo como el Autor de nuestro descanso sabático. Recuerde Su obra que produce nuestra celebración de Sus ordenanzas, especialmente la redención por medio de nuestro Señor Jesucristo. Medita en la importancia, las razones y los propósitos del Día del Señor a seguir. Reflexiona sobre sus santos privilegios, ventajas y deberes. Una comprensión profunda de estas cosas nos ayuda a aprovecharlas más que aquel que simplemente sabe que el domingo es un tiempo sagrado. La meditación deliberada sobre Dios y Su amor como esta nos libera para adorar de la mejor manera posible sin distracciones.

Súplica. Ore específicamente acerca de los deberes del Día del Señor. La oración es preparación para cada deber. La oración es la forma principal en que expresamos dependencia de Dios en Cristo. La oración es necesaria para que nuestros corazones comprendan nuestra propia pobreza espiritual y nuestra desesperada necesidad de la gracia de Dios. Un tiempo de oración antes del Día del Señor es un medio indispensable para obtener la mayor bendición. Debemos agradecer a Dios y celebrar su bondad al darnos este regalo.

Además de la acción de gracias, ofrezca peticiones por dos cosas principales.

1) Por la gracia de temerle y deleitarnos en su adoración, de venir a Él con humildad, amor, gozo y paz, y de remediar nuestros defectos de diligencia, constancia y disciplina mental insuficientes.

2) Para eliminar los males que enfrentamos en la adoración, como las tentaciones de Satanás, las distracciones mentales y las ofensas contra personas y cosas, ofensas que obstaculizan la verdadera adoración (Rom. 8.26-27).

Instrucción. El deber de enseñar a los hogares como tales cómo adorar al Dios verdadero recae especialmente en sus cabezas, como vemos en la recomendación de Dios a Abraham (Gén 18,19). Los jefes de familia deben de vez en cuando instruir a sus familias sobre cómo guardar el Día del Señor. Descuidar esto ha llevado primero a la mera formalidad y luego a un descuido total del Día del Señor.

 

CONCLUSION

Obviamente mucho ha cambiado desde el tiempo de los puritanos para ahora siglo 21, mucho de las sectas evangélicas y protestantismo en general ya no observan el Sabbath ni menos el día anterior al Dia del Señor como se celebraba siglos antes. Se podría decir que los mismos cristianos, presbiterianos y otros violan el Dia del Señor por no honrarlo la forma que debe ser honrado.

Sin embargo, el principio es el mismo, prepararnos espiritualmente desde el sábado o día anterior al Dia del Señor es importante y moralmente necesario, esto es posible en acciones de gracia, de adoración y ejercicios espirituales en la casa con la familia para que el Dia del Señor, cuando nos reunamos, nuestro espíritu y mente estén listos a recibir la gracia de Dios por su Palabra.

 

CAESAR AREVALO

 

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