LA VERDAD

Este sitio es acerca la teología reformada tal como fue enseñada por los grandes e influyentes reformadores del siglo 16. El trabajo de ellos cambió la forma de ver el Cristianismo en términos de teología y liturgia. Fueron ellos que viendo la corrupción en la existente iglesia Católica desearon reformarla de acuerdo a Escritura, trayendo consigo la mas grande revolución religiosa y social que la historia de la iglesia haya sido testigo. Su legado sigue hoy en este siglo, y su influencia cambió Europa y dio nacimiento a los Estados Unidos de América.

viernes, mayo 31, 2024

LA SALVACION NO ES INDIVIDUAL, ES PACTUAL, FAMILIAR Y GENERACIONAL

                                                                                             


TESIS: LA TEOLOGIA DEL PACTO NOS ENSEÑA QUE LA SALVACION ES PACTUAL, FAMILIAR, GENERACIONAL, SEGURA E IRREVOCABLE

 

INTRODUCCION

Las escrituras enseñan que Dios se revela a los hombres a través de pactos. Esto significa que todo su plan redentor es con hombres que el escoge y a quienes les promete bajo juramento pactual bendiciones generacionales que incluyen a su familia y su posteridad y son irrevocables. Esto quiere decir que la salvación nunca fue de iniciativa humana, voluntaria e individual. Las escrituras no enseñan que la salvación es individual y voluntaria o dependiente del hombre, al contrario, desde el principio de las escrituras, Dios es la fuente de la salvación, el elige a quien salvar, con quien hacer pacto, y sus pactos son irrevocables.

Cuando las escrituras hebreas hablan de salvación habla en términos pactuales, de promesas y bendiciones. Estos elementos son justamente lo que encontramos en cada encuentro que Dios tuvo con Abraham, Isaac, Jacob, David, Salomon, etc. Por lo tanto no tenemos que leer la palabra “salvación” necesariamente para saber que Dios esta hablando acerca de la salvación, veamos.

 

LA TEOLOGIA DEL PACTO ME ENSENA QUE LA SALVACION ES PACTUAL, FAMILIAR, GENERACIONAL. SEGURA E IRREVOCABLE.

 

En Genesis 12 leemos el primer encuentro de Dios con Abraham,

          Y el Señor dijo a Abram:

«Vete de tu tierra,
De entre tus parientes
Y de la casa de tu padre,
A la tierra que Yo te mostraré.
Haré de ti una nación grande,
Y te bendeciré,
Engrandeceré tu nombre,
Y serás[
a] bendición.
Bendeciré a los que te bendigan,
Y al que te maldiga, maldeciré[
b].
En ti serán benditas todas las familias de la tierra».

Aquí vemos que Yahweh le ordena a Abraham a dejar su familia de origen en Ur de los Caldeos a una tierra que Dios le mostrara (tipología de vida eterna).

Segundo, vemos después que Dios Yahweh le hace una promesa, “hará una nación grande y le bendecirá,” esto parece contradictorio pues antes le dijo que deje su lugar de origen y ahora le promete que hará de él una nación grande. La razón es simple, si Abraham hubiera permanecido en su tribu Sumeria entonces nunca hubiera cumplido el plan de Dios y hubiera pasado desapercibido en la historia. La palabra nación es “goim” que en hebreo es un sustantivo singular que significa “pueblo” naciones diversas y no solamente una tribu. Y no solamente eso, pero Yahweh lo bendecirá (Barak). Las bendiciones se entienden con el propósito que persigue, es decir, en este caso, las bendiciones de Yahweh a Abraham es hacer de él “una nación grande.” Naciones implican familias enteras, niños, descendientes, esto es el plan original de Dios, las familias, los niños, vemos entonces que desde el inicio, las bendiciones de Dios incluye a los niños, esto es así pues en los otros capítulos veremos que la bendición de Abraham no es individual, sino que se extiende a su descendencia, hijos y a los hijos de sus hijos, y así sucesivamente.

Vemos en el v. 3 que Dios Yahweh bendice a Abraham, por nombre, y la bendición de Abraham alcanzara a aquellos que bendigan a Abraham, y será de maldición a aquellos que maldigan a Abraham, y luego Yaweh hace una declaración que es el evangelio mismo, “en ti serán benditas todas las familias de la tierra.” La palabra que se traduce como familia viene del Hebreo “mish-pakha” que significa “clan” “parientes” “tribus” “familias en todo el sentido de la palabra” y esto obviamente incluye a todos los niños.

GENESIS 1314:17

14 Y el Señor dijo a Abram después que Lot se había separado de él: «Alza ahora los ojos y mira desde el lugar donde estás hacia el norte, el sur, el oriente y el occidente, 15 pues toda la tierra que ves te la daré a ti y a tu descendencia[i] para siempre. 16 Haré tu descendencia[j] como el polvo de la tierra; de manera que si alguien puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia[k] podrá contarse. 17 Levántate, recorre la tierra a lo largo y a lo ancho de ella, porque a ti te la daré».

En este pasaje vemos otro momento en donde Yahweh se presenta a Abraham y repite otra vez la promesa del capitulo anterior. Note que Yahwen le promete dar la tierra del Canaán a él y a su descendencia. La palabra “descendencia” es “ZERA” y significa “semilla” “vástago” “niños” “semen” “fértiles sexuales” “coito sexual.” Entonces vemos otra vez que la promesa de la tierra para Abraham incluye a todos sus descendientes, no solamente sus hijos, pero a los hijos de sus hijos y su posteridad. Vea el v. 16, compara la descendencia de Abraham como el “polvo de la tierra.” Los niños entonces se incluyen en la promesa abrahámica. Tome nota de esto.

GENESIS 15

15 Después de estas cosas la palabra del Señor vino a Abram en visión, diciendo:

«No temas, Abram,
Yo soy un escudo para ti;
Tu recompensa será muy grande».

Y Abram dijo: «Oh Señor Dios[a], ¿qué me darás, puesto que yo estoy[b] sin hijos, y el heredero[c] de mi casa es Eliezer de Damasco?». Dijo además Abram: «No me has dado descendencia[d], y uno nacido en mi casa es mi heredero».

Pero la palabra del Señor vino a él, diciendo: «Tu heredero no será este, sino uno que saldrá de tus entrañas, él será tu heredero».

 El Señor lo llevó fuera, y le dijo: «Ahora mira al cielo y cuenta las estrellas, si te es posible contarlas». Y añadió: «Así será tu descendencia[e]».

Y Abram creyó en el Señor, y Él se lo reconoció[f] por justicia. Y le dijo: «Yo soy el Señor que te saqué de Ur de los caldeos, para darte esta tierra para que la poseas[g]».

 Entonces Abram le preguntó: «Oh Señor Dios[h], ¿cómo puedo saber que la poseeré[i]?». El Señor le respondió: «Tráeme[j] una novilla de tres años, una cabra de tres años, un carnero de tres años, una tórtola y un pichón». 10 Abram le trajo[k] todos estos, los partió por la mitad, y puso cada mitad enfrente de la otra; pero no partió las aves. 11 Y las aves de rapiña descendían sobre los animales sacrificados[l], pero Abram las ahuyentaba.

Pacto de Dios con Abram

12 A la puesta del sol un profundo sueño cayó sobre Abram. El terror de una gran oscuridad cayó sobre él. 13 Y Dios dijo a Abram: «Ten por cierto que tus descendientes[m] serán extranjeros en una tierra que no es suya, donde serán esclavizados y oprimidos[n] durante 400 años. 14 Pero Yo también juzgaré a la nación a la cual servirán, y después saldrán de allí con grandes riquezas[o]15 Tú irás a tus padres en paz, y serás sepultado en buena vejez.

16 »En la cuarta generación ellos regresarán acá, porque hasta entonces no habrá llegado a su colmo la iniquidad de los amorreos». 17 Y sucedió que cuando el sol ya se había puesto, hubo densas tinieblas, y apareció un horno humeante y una antorcha de fuego que pasó por entre las mitades[p] de los animales.

18 En aquel día el Señor hizo un pacto con Abram, diciendo:

«A tu descendencia[q] he dado esta tierra,
Desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Éufrates:

19 la tierra de los quenitas, los cenezeos, los cadmoneos, 20 los hititas, los ferezeos, los refaítas, 21 los amorreos, los cananeos, los gergeseos y los jebuseos».

En este capitulo vemos muchos elementos pactuales que nos ayuda a entender mas la característica familiar del pacto. No voy a hacer un estudio detallado pues no es el propósito de este artículo, pero voy a señalar lo visible de la promesa textual del alcance del pacto.

Primero vemos que Yahweh promete un heredero a Abraham que nacerá de sus “entrañas,” y no será el hijo de su esclavo que nacerá en su casa. Note que Abraham menciona “casa” (BEIT) , pues esto nos indica que las bendiciones pactuales incluían desde el principio a los hijos nacidos en la casa. Yahweh le corrige y le dice, no será el hijo de tu esclavo, pero alguien que no solamente nacerá en tu casa (BEIT) pero de tus entrañas (MAYA =órganos internos).

Es aquí cuando Yahweh le dice a Abraham que mire el cielo y cuente las estrellas del cielo, pues así será su descendencia, a lo que Abraham creyó la promesa de Dios y Yahweh lo justifica en base a su fe, pues creyó la promesa pactual de Yahweh, tome nota pues Pablo apóstol toma este texto para desarrollar la conexión de los creyentes en Cristo y la promesa Abrahamica.

Luego Yahweh le repite cuando le ordenó abandonar su casa paterna en Ur de los Caldeos e inmediatamente hace un pacto allí mismo con Abraham cortando una cabra, carnero, tórtola y pichón.

El v. 18 Yahweh repite la promesa de darle a su descendencia (ZERA) la tierra de Canaán. Vemos entonces también en este pacto que la promesa incluye a los niños. Tenga esto en mente, pues esto nos ayudará a entender que así como el pacto de Dios a Abraham incluye a los niños nacidos en casa, así LO MISMO aplica en el nuevo pacto, las bendiciones incluye a los niños nacidos en hogares cristianos, sin ninguna alteración.

GENESIS 17

1 Cuando Abram tenía 99 años, el Señor se le apareció, y le dijo:

«Yo soy el Dios Todopoderoso[a];
Anda delante de Mí, y sé perfecto[
b].
Yo estableceré[
c] Mi pacto contigo[d],
Y te multiplicaré en gran manera».

Entonces Abram se postró sobre su rostro y Dios habló con él:

«En cuanto a Mí, ahora Mi pacto es contigo,
Y serás padre de multitud de naciones.
Y no serás[
e] llamado más Abram;
Sino que tu nombre será Abraham;
Porque Yo te haré padre de multitud de naciones.

Te haré fecundo en gran manera, y de ti haré naciones, y de ti saldrán reyes.

»Estableceré Mi pacto contigo[f] y con tu descendencia[g] después de ti, por todas sus generaciones, por pacto eterno, de ser Dios tuyo y de toda tu descendencia[h] después de ti. Y te daré a ti, y a tu descendencia después de ti, la tierra de tus peregrinaciones, toda la tierra de Canaán como posesión perpetua. Y Yo seré su Dios».

La circuncisión como señal del pacto

Dijo además Dios a Abraham: «Tú, pues, guardarás Mi pacto, tú y tu descendencia después de ti, por sus generaciones. 10 Este es Mi pacto con ustedes y tu descendencia después de ti y que ustedes guardarán: Todo varón de entre ustedes será circuncidado. 11 Serán circuncidados en la carne de su prepucio, y esto será la señal de Mi pacto con[i] ustedes.

12 »A la edad de ocho días será circuncidado entre ustedes todo varón por sus generaciones; asimismo el siervo nacido en tu[j] casa, o que sea comprado con dinero a cualquier extranjero, que no sea de tu descendencia. 13 Ciertamente ha de ser circuncidado el siervo nacido en tu casa o el comprado con tu dinero. Así estará Mi pacto en la carne de ustedes como pacto perpetuo. 14 Pero el varón incircunciso, que no es circuncidado en la carne de su prepucio, esa persona será cortada de entre su pueblo[k]. Ha quebrantado Mi pacto».

15 Entonces Dios dijo a Abraham: «A Sarai, tu mujer, no la llamarás[l] Sarai, sino que Sara[m] será su nombre. 16 La bendeciré, y de cierto te daré un hijo por medio de ella. La bendeciré y será madre de naciones. Reyes de pueblos vendrán[n] de ella». 17 Entonces Abraham se postró sobre su rostro y se rió, y dijo en su corazón: «¿A un hombre de 100 años le nacerá un hijo? ¿Y Sara, que tiene 90 años, concebirá?».

22 Cuando terminó de hablar con él, Dios ascendió dejando a[p] Abraham. 23 Entonces Abraham tomó a su hijo Ismael y a todos los siervos nacidos en su casa y a todos los que habían sido comprados con su dinero, a todo varón de entre las personas[q] de la casa de Abraham, y aquel mismo día les circuncidó la carne de su prepucio, tal como Dios le había dicho.

24 Abraham tenía 99 años cuando fue circuncidado, 25 y su hijo Ismael tenía trece años cuando fue circuncidado. 26 En el mismo día fueron circuncidados Abraham y su hijo Ismael. 27 También fueron circuncidados con él todos los varones de su casa, que habían nacido en la casa o que habían sido comprados a extranjeros.

De todos los pasajes en donde Yahweh se presenta a Abraham, este pasaje inluye la señal y sello del pacto Abrahamico para su descendencia por generaciones por venir. Otra vez, no voy a hacer un estudio detallado pues no eso es el propósito, sino más bien señalar y demostra que el pacto Abrahamico era familiar y generacional y que eso trasciende hasta nuestros días en la iglesia en Cristo.

Primeramente, aquí vemos que Dios Yahweh se presenta como “El Shaddai” que se traduce como “Dios Poderoso Proveedor grande y temible.” Segundo vemos que hace un pacto (BERIT) con él y le engrandecerá en gran manera, esto es la bendición.

Mas adelante vemos que Yahweh otra vez repite el pacto con Abraham y que será padre de multitud de naciones (GOIM), y por este pacto, le cambia el nombre de Abram (padre exaltado) a Abraham (padre de multitud de naciones). Este cambio de nombre es la clave para entender que el pacto de Dios a Abraham no puede ser revocado ni alterado en lo absoluto, es decir, su pacto es con Abraham y sus descendientes (niños y generaciones por venir) y esto mismo sigue vigente en la iglesia (el pacto es con los creyentes y su niños o casa [BEIT]).

Ahora Yahweh establece el sello y señal visible de este pacto: la circuncisión:

10 Este es Mi pacto con ustedes y tu descendencia después de ti y que ustedes guardarán: Todo varón de entre ustedes será circuncidado.

Note que incluye a su descendencia o sea niños.

 11 Serán circuncidados en la carne de su prepucio, y esto será la señal de Mi pacto con[i] ustedes. 12 »A la edad de ocho días será circuncidado entre ustedes todo varón por sus generaciones

note que dice que la circuncisión a los ocho días de haber nacido y esto incluye el corte o remover el prepucio como señal del pacto de Dios con Abraham y sus descendientes.

 asimismo, el siervo nacido en tu[j] casa, o que sea comprado con dinero a cualquier extranjero, que no sea de tu descendencia. 13 Ciertamente ha de ser circuncidado el siervo nacido en tu casa o el comprado con tu dinero. Así estará Mi pacto en la carne de ustedes como pacto perpetuo.

Vea que dice “pacto perpetuo.”

GENESIS 22

15 El ángel del Señor llamó a Abraham por segunda vez desde el cielo,

 16 y le dijo:

«Por Mí mismo he jurado», declara el Señor, «que por cuanto has hecho esto y no me has rehusado[f] tu hijo, tu único, 17 de cierto te bendeciré grandemente, y multiplicaré en gran manera tu descendencia[g] como las estrellas del cielo y como la arena en la orilla del mar, y tu descendencia poseerá la puerta de sus enemigos. 18 En tu simiente serán bendecidas[h] todas las naciones de la tierra, porque tú has obedecido Mi voz».

Después que Yahweh le cambia el nombre a Abraham, le pide sacrificar a su hijo Isaac en un monte en la región de Moriah. Y cuando iba a llevar a cabo el sacrificio el ángel de Yahweh (después veremos que ese ángel es Jesús en su etapa pre-encarnada) al ver que Abraham no dudó en obedecer a Yawheh detiene su brazo y le confirma y reconoce que Abraham efectivamente teme a Dios. Es allí entonces que Yahweh repite la bendición y le promete que multiplicara su descendencia (ZERA=hijos). Y luego viene la profecía en tu “simiente serán bendecidas todas las naciones de la tierra.” Esta profecía apunta a Jesús Cristo tal como el apóstol Pablo lo afirma.

En conclusión, decimos que el pacto abrahámico incluye sin excepción a todos los niños nacidos en la casa de creyentes y son elegibles de recibir el sello y señal del pacto, es decir la circuncisión.

SIGUE LO MISMO EL EN NUEVO PACTO

El apóstol Pablo, rabino jurídico y criado en la famosa escuela rabínica de Gamaliel conocía muy bien la narrativa del pacto de Abraham, Isaac y Jacob. Por lo tanto, en su carta a los gálatas Pablo vincula el pacto abrahámico a los creyentes en Cristo e ilustra el vinculo pactual como naciendo en la casa de Abraham, veamos,

Pablo empieza estableciendo el vínculo teológico en términos de fe,

Por tanto, sepan que los que son de fe, estos son hijos de Abraham.

De entrada vemos que los que profesan fe en Jesucristo, son hijos de Abraham, la estructura plural es muy importante pues Pablo tiene en mente el pacto la comunidad pactual o ekklesia que incluye a los niños y no a individuos, el cual es un concepto foráneo en la teología pactual. Además, ser “hijo de Abraham” implica que estamos bajo el pacto y estipulaciones de la casa de Abraham, es decir, “todo varón que nace será circuncidado a los ocho días de nacido”. Es decir, los niños de padres creyentes están sujetos a ser circuncidados como fueron los hijos en el tiempo de Abraham, no existía el moderno concepto anabautista evangélico estadounidense que los niños “no pueden ser bautizados pues no pueden creer y si es que ellos deciden hacerlo.” Semejante idea es ajena a la enseñanza bíblica y apostólica, es mas bien el producto de mente humanas sectarias y heréticas. La biblia es clara, los niños y bebes de padres creyentes hacen en la casa de Abraham y son sujetos a la señal y sello de la circuncisión. Mas adelante veremos como se aplica esta señal.

Segundo, Pablo aplica la promesa Abrahamica que en él serán benditas todas las naciones de la tierra al momento de creer en Jesucristo, ésta bendición es la misma bendición que Dios bendijo a Abraham. Esta promesa Pablo dice es el evangelio.

La Escritura, previendo que Dios justificaría[h] a los gentiles[i] por la fe, anunció de antemano las buenas nuevas a Abraham, diciendo: «En ti serán benditas todas las naciones». Así que, los que son de la fe son bendecidos con Abraham, el creyente.

Pablo explica que es a través de la fe en Cristo que la bendición de Abraham llega a los gentiles, veamos

14 a fin de que en Cristo Jesús la bendición de Abraham viniera a los gentiles, para que recibiéramos la promesa del Espíritu mediante la fe.

La Pablo dice que las promesas que Dios hizo a Abraham fueron hechas a su descendencia, es decir Cristo, vea,

16 Ahora bien, las promesas fueron hechas a Abraham y a su descendencia[q]. No dice: «y a las descendencias[r]», como refiriéndose a muchas, sino más bien a una: «y a tu descendencia», es decir, Cristo[s].

Los que estamos bautizados en Cristo, estamos revestidos en Cristo, esto incluye a los niños de creyentes pues recuerde como hemos visto en los pasajes anteriores, nacemos en la casa de Abraham y en la casa de Abraham, lo hijos son parte del pacto,

25 Pero ahora que ha venido la fe, ya no estamos bajo el guía[z]26 Pues todos ustedes son hijos de Dios mediante la fe en Cristo Jesús. 27 Porque todos los que fueron bautizados en Cristo, de Cristo se han revestido.

Al nacer en la casa de Abraham, ya no hay diferencias de sexo, ni status social, ni condición política, pues todos somos uno en Cristo, es decir comunidad de creyentes en un mismo pacto, y por lo tanto, descendientes (hijos) de Abraham y herederos de las mismas promesas, esto incluye a los ninos nacidos en la casa de Abraham

28 No hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay hombre ni[aa] mujer, porque todos son uno en Cristo Jesús. 29 Y si ustedes son de Cristo, entonces son descendencia[ab] de Abraham, herederos según la promesa.

LA VERDADERA CIRCUNCISION Y EL BAUTISMO COMO SELLO Y SEÑAL


Pablo enseña que en el nuevo pacto la circuncisión no requiere el corte del prepucio como lo fue en el tiempo de Abraham, mas bien habiendo ya venido Cristo y crucificado por los pecados de su pueblo, el que cree en El, en ese momento por la fe, somos circuncidados espiritualmente, el cual es la verdadera circuncisión.

11 También en Él ustedes fueron circuncidados con una circuncisión no hecha por manos, al quitar el cuerpo de la carne mediante la circuncisión de Cristo; 

El bautismo entonces se convierte en el sello y señal del nuevo pacto en Cristo, como la penúltima administración del pacto de gracia, el pacto abrahámico.

12 habiendo sido sepultados con Él en el bautismo, en el cual también han resucitado con Él por la fe en la acción del poder de Dios, que lo resucitó de entre los muertos.

POR LO TANTO,

El pacto abrahámico desde el principio incluyó a los niños de padres creyentes y así sigue hoy en el nuevo pacto en Cristo, Dios nunca excluyó a los niños, ni antes ni ahora ni después. Siendo Cristo nuestra circuncisión no hecha de manos, el bautismo entonces es nuestro sello y señal del nuevo pacto y ya que somos hijos de Abraham nuestros hijos deben de recibir el sello y señal, es decir el bautismo. Esto significa que la salvación nunca fue algo individual divorciado de su comunidad familiar, al contrario, como hemos visto Dios siempre tuvo en cuenta a la familia, a su descendencia por generaciones hasta el fin de los siglos.


Caesar Arevalo


NOTAS

Citas bíblicas de la "Nueva Biblia de las Americas"